He estudiado derecho y derecho canónico y prácticamente toda mi vida profesional la he desarrollado como Notario del Tribunal de la Rota. El mío es un trabajo muy vocacional porque aúna derecho, familia e Iglesia; tres claves esenciales en mi vida!
Estoy casada y tenemos cinco hijos, de 10 a 18 años. Una vez superada la infancia primera de todos ellos estamos teniendo la oportunidad de compartir y enriquecernos en los campos que más nos gustan y así participamos desde hace años, mi esposo y yo, en los cursos prematrimoniales de nuestra parroquia.
Nos encanta ayudar a los novios a ver la grandeza de la vocación a la que son llamados y a abrir los ojos para tomar, en buenas condiciones, una de las decisiones más importantes de su vida. También estoy pudiendo dedicar algo de tiempo a la docencia del derecho canónico, sobre todo en la vertiente del derecho matrimonial, pero también del derecho penal, ya que desde hace más de 10 años llevamos procesos penales en el Tribunal de la Rota y actúo en ellos como Notario con permiso de la Signatura Apostólica (ya que por ley el notario debería ser un clérigo).
Esta dedicación al derecho penal, siendo dura, está siendo una oportunidad de ver otra cara de nuestra Iglesia que tiene que ser sanada y en la que se puede prestar un servicio importante. Me gusta mucho poder explicar esta vertiente eclesial "al pueblo fiel" para que entiendan cómo actúa la Iglesia ante las tristes noticias de abusos.